Madrid. Segunda estación –tras Granada- en mi ruta de visita a ciudades españolas marcadas para este 2014. Si a Granada era mi 4ª visita, a Madrid he perdido la cuenta de las veces que he “subido” a lo largo de los últimos años.

Hace unos meses –con motivo de la sesión que tuvimos Juan Giménez y un servidor con Xenia Tostado y Rodolfo Sancho-, ya estuvimos callejeando por Madrid. En este caso, la situación era similar: Visita para cubrir un partido histórico y aprovechar para recorrer las calles de Madrid en 2 días.

El primer día acompañado de la pareja que tan buen sabor de boca me dejó en la Alhambra (Canon 6D + Tokina 11-16 f/2.8) y el segundo dándole la alternativa a la pequeña de la familia: Olympus OMD EM5.

Nuevo sistema, nuevos objetivos, nuevo concepto para un mismo proceso: Disfrutar haciendo fotos. Y la verdad es que doy fe de ello. No significa que abandone un sistema (FF) para pasarme a otro (m43), pero sí que para ciertos cometidos la pequeña y liviana EM5 será mi compañera preferida. Me gusta llevar siempre una cámara a mano –nunca sabes qué imagen te puedes llegar a perder- y cargar con la mochila con la 6D, 2-3 objetivos, flashes, etc… se me estaba haciendo pesado para el día a día. Además, la tentación de probar cámaras similares y ver resultados me han animado a dar el paso.

En mi reciente visita a Toledo (y cuyas fotos veréis en breve publicadas por aquí), se simbolizó el traspaso de poderes:  Tenía que llevarme algo discreto, sencillo y que no pareciera una mochila de miles de euros en material fotográfico, algo ligero (que mi espalda soportara 10-12 horas diarias caminando)… así era el turno ideal para darle la alternativa a la EM5 para la fotografía de viajes.: Un cuerpo y 2 objetivos en una micromochila.

De momento os dejo las fotos de Madrid con este nuevo formato. Juzgad los resultados. No soy de hacer análisis sesudos ni comparar datos técnicos de una cámara con otra, eso se lo dejo a los que saben. Yo me guio por sensaciones y por el resultado final… y en base a eso  estoy más que satisfecho… y eso que todavía tengo que cogerle el punto 😉

Por cierto, podéis ver todas las fotos de esta seríe aquí y aquí.

 

#14×14 es una serie de series planteadas para realizar a lo largo de todo el 2014. Os hablada de ello aquí. No hay una frecuencia de publicación. Las ideas están escritas, falta dibujarlas. Hay series directas y series conceptuales, y según las vayáis viendo iréis entendiendo de lo que os hablo.

Ahora mismo hemos ido soltando material de #DarkDreams (por parte de mi alter ego fotográfico Raúl Mesa), y ahora es turno para la serie #Glass.

Y es que muchas veces las apariencias marcan la percepción de las cosas. Casi siempre el envoltorio nos ofrece una visión errónea de lo que realmente hay en el interior y es que casi nunca damos la oportunidad a conocer lo que realmente hay y una simple fachada nos marca la imagen de quien tenemos delante. Y eso no debería de ser asi.

Vivimos en un mundo de apariencias, de fachadas, de falsas proyecciones de realidad. Donde mostrar aquello que queremos ser y no lo que realmente somos. Generalizando cometo el grave error de equivocarme de plano, pero este mundo bautizado como 2.0 (aunque ya iremos por la versión 3.0 o 4.0) ha traido realidades paralelas, realidades sustentadas por una fachada bonita con una estructura ruinosa. Realidades donde todo es apariencia y nada es realidad; realidades de cristal que no dejan ver su interior.

Bienvenidos a la serie #Glass, una serie donde las apariencias importan

Dos meses sin pasar por el blog son muchos días. Prometo remediarlo 🙂 . La series y sesiones han ido creciendo, la actividad en fotografía social empieza a moverse y algún cambio en la “cacharrería” también ha habido. Pequeños cambios que me gustaría contar siempre desde el punto de vista fotográfico y que espero poder ir haciéndolo poco a poco. Esta semana ha sido la de retomar el blog como estáis viendo.

Todos nos proponemos una serie de objetivos a principio de año. En mi caso, uno de ellos era revisitar algunas de las ciudades en las que he estado anteriormente y cuyas calles recorrí sin cámara en mano. Granada, Madrid, Toledo, Valencia… eran algunas de esas ciudades que estaban en la lista. Por fortuna, algunas de ellas ya las puedo tachar como objetivos conseguidos.

A día de hoy, las tres primeras ya está tachadas de la lista, la 4ª no creo que tarde mucho en hacerlo y se vislumbra una quinta ciudad cuya visita se está “cocinando a fuego lento”.

Desde el punto de vista fotográfico, cada una de las tres visitas realizadas (y algunas de cuyas fotos habéis podido ver en la web o en estos portfolios), ha seguido un patrón fotográfico distinto.

Granada (en especial la Alhambra que fue mi objetivo fundamental), la hice casi íntegramente con la combinación Canon 6D + Tokina 11-16 f/2.8. Empecé el recorrido con el Sigma 24-70 f/2.8 pero a los pocos minutos ví que necesitaba algo más angular para darle el enfoque que quería conseguir con mi visita al interior de tan majestuoso lugar. Entrar en las distintas estancias y poder sacar semejantes momentos fue una sensación muy reconfortante. Valga como ejemplo la imagen superior a estos párrafos 🙂

Asimismo, como no, otra de las firmas de la casa: Las panorámicas. En este caso, un clásico: La Alhambra vista desde el mirador de San Nicolás.

Mi recomendación es hacer una visita mucho más pausada de la que yo hice (motivos horarios me impidieron hacerla de esa forma), se disfruta mucho más. Además,  como siempre hay que buscarle el lado positivo a todo, así tengo la excusa perfecta para poder volver y hacer el recorrido nocturno, que también tiene que ser mágico.

 

La semana pasada salió el clip de Bls aka Rigor Mortis “El fin de los tiempos”. Os había hablado de ello aquí

Este es el resultado final:

Mi aportación a este trabajo, aportando la foto fija y grabando material making of, fue una experiencia más que interesante. 10 horas de grabación dan para muchos momentos, muchas situaciones y siempre puedes ir aprendiendo trucos, aplicando creatividad para resolver situaciones imprevistas, en definitiva, evolucionar. Además, currar con un Juan Giménez motivado siempre es garantía de que vamos a generar un material la mar de interesante.

Quería dejar constancia en esta entrada de todos esos momentos que pasamos grabando en un “gélido” día… Por aquí marcha unas pinceladas de making of:

Si os habéis quedado con ganas de más (que espero que sí), aquí tenéis la galería completa.

Y por último, el video del making of montado por Juan Giménez con algunas aportaciones de un servidor 😉

 

Hay veces que lo que tienes planteado no sale tal cual dictaba el planning. Es por ello que hay que improvisar, amoldarte a los elementos que tienes a tu alcance y darle un sentido a lo que quieres realizar.

Esto es lo que nos pasó con la peque Silvia. La idea de Juan era algo totalmente distinto, pero elementos ajenos hicieron que la idea inicial quedara aparcada para un futuro, así que tocó improvisar para aprovechar el tiempo y generar un material ciertamente interesante.

Bajo la complicidad que ambos tienen, pudimos sacar un par de series bastante divertidas. Por un lado, unas divertidas fotos de “pareja”.

Por otro, y ayudados de algo de atrezzo –una lata de Coca-Cola usadas en su última campaña de marketing con un mensaje que nos venía “al pelo”-, una historia de amor imposible 😉

Aquí tenéis toda la serie completa.

Esto refrenda la idea que cuando hacemos fotos a peques hay que tratar de que se sientan lo más cómodos posibles, que lo vean como un juego, porque serán más naturales, serán ellos… y nos ofrecerán registros que siempre son mágicos. En este caso, teníamos la mitad del camino recorrido con Silvia, aunque el que estaba detrás de la cámara –en este caso yo- era alguien totalmente desconocido para ella, pero entre risas, poses de un servidor y bromas varias conseguimos generar un ambiente ideal para disfrutar haciendo fotos.