Fotografía de producto para comercio on-line

No hay nada peor que la imagen que puede transmitir una web de venta de producto donde cada uno de ellos se nos muestra de una forma diferente, con fondos que no son uniformes, distintos tamaños de imagen, encuadres y composiciones diferentes para un mismo producto, etc…

No sé a vosotros, pero a mí me transmite la sensación de que el proceso de toma fotográfica no se ha cuidado lo más mínimo, que se ha realizado de “aquella” manera y la confianza que me genera esa web es cero. Y ya sabemos que en una tienda online –o en una web en general-, la confianza que se le debe proporcionar al usuario tiene que ser máxima.

Por ello, y después de haber realizado unas cuantas sesiones de fotos de producto, me permito la licencia de ofreceros algunos consejos o más bien, una pequeña guía de elementos que yo tengo en cuenta a la hora de realizar mis fotos:

  • Tener totalmente limpio el producto y el escenario. Sí. Parece una obviedad pero es algo imprescindible. En unas fotos donde podemos llegar a ofrecer un gran nivel de detalle, no es de recibo que nuestro producto aparezca con polvo o marcas no deseadas.
  • Usar un escenario neutro. En mi caso, un cubo de un metro en blanco, sin juntas en el fondo y con laterales y parte superior con una estructura de tela que me permite iluminar correctamente el producto evitando los tan molestos brillos y matizando las sombras.
  • Iluminación. Enlazo con el punto anterior… La luz siempre es fundamental, pero en el caso de la fotografía de producto, más. No hay que olvidarse de que tenemos que conseguir unas fotos donde el producto entre por los ojos del usuario. Nada de fotos apagadas o faltas de luz.
  • Equipo fotográfico. Mi recomendación pasa por el uso de focales fijas, que siempre ofrecen más calidad que una focal zoom. El uso del trípode también es altamente recomendable, sobre todo si vamos a repetir el mismo encuadre para muchos productos similares. El disparador remoto o usar el temporizador para efectuar disparos después de X segundo también vendrán bien para evitar posibles trepidaciones.
  • Apunta … y dispara. ¿Todo listo? Solo queda disparar –doy por hecho que la cámara la tienes correctamente configurada- … Aquí hay que buscar la composición adecuada para que el producto se luzca correctamente, sea atractivo y apetecible.

 

Una vez llegado a este punto, tenemos que pasar por el proceso de edición, totalmente necesario para dejar las fotos perfectas y, sobre todo, optimizar su peso. No hay que olvidarnos que Internet es un mundo donde el kilobyte vale oro y hay que optimizar el peso de las imágenes para que estas no pierdan calidad y tenga el menor peso para que la carga de la página sea lo más rápida posible. Un usuario que espera, se desespera.

Son unos pequeños consejos introductorios sobre los que desarrollar la creatividad que cada uno lleva dentro para obtener una fotografía de producto totalmente profesional y adaptadas a las necesidades de nuestro cliente.

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