Leía hace unos días a mi buen amigo Juan Giménez un artículo referente al reprocesado de fotos antiguas y, siguiendo sus pasos, me he metido en mi disco duro a revisar fotografias antiguas. Bien en cierto que no suelo tener mucho material donde rascar porque intento aprovechar al máximo cada sesión y exprimir todo el material, pero siempre te encuentras con cosas que has pasado por alto.
La verdad es que es un ejercicio que todos deberíamos de hacer, revisar nuestro portfolio y ver que cosas son mejorables o qué cosas le daríamos otro enfoque una vez pasado el tiempo. Como ejercicio práctico viene fenomenal, además de descubrir material que previamente has desechado porque no te veías capacitado para sacar algo decente de ello. Es un pequeño reto al que enfrentarte 🙂
Y como ejemplo por estas fotos de la sesión que realicé con Teresa a finales del año pasado.
La foto de encabezado de este post no estaba dentro de las elegidas como fotos finales para edición… quizás la incapacidad mía de poder darle un acabado atractivo, el encontrarme ante un RAW que había que trabajar bastante para sacar algo decente hicieron que descartara la foto. Ahora, 9 meses después de haber realizado la foto creo que el acabado es bastante interesante y estoy muy contento de esta foto.
La que cierra el post… pues tres cuartos de lo mismo… Una foto que aparentemente le faltaba luz en el primer plano pero que, editando convenientemente el RAW consigues sacar una foto atractiva.

Mi recomendación, revisar siempre vuestras fotos antiguas, no como algo matemático… sino como algo para hacerlo de forma esporádica, puntual y que te permita darle nuevos enfoques a las fotografías… se aprende mucho.




















