Volviendo a la fotografía de paisaje marino
Había ganas de retomar esta disciplina de la fotografía que tenía tan abandonada. 8 meses desde la última salida… que ya venían de una inactividad importante… Vamos, que en el último año habré saltado de la cama un par de veces para acercarme a la orilla del mar. A desconectar entre olas, rocas y agua salada. A respirar desconexión y a recargar pilas. Ahora, que las vacaciones tocan a su fin y que es momento de plantearse nuevos objetivos y retos para la «temporada» 2015/16 intentaré retomar esta disciplina fotográfica… Una disciplina que me aporta desconexión y vitalidad. Porque el simple hecho de ver salir el sol desde lugares poco habituales ya es en sí un placer… que se puede multiplicar si lo añades de buena compañía y si en la tarjeta viene alguna captura interesante.
Parece mentira pero en cierto modo se nota la inactividad paisajística, el manejarse entre agua y rocas, el uso de los filtros, el control del disparo… así que habrá que seguir «entrenando».
La salida de hoy, en compañía de Raúl Mesa (lo que garantiza tertulia posterior 🙂 ) y a una zona cercana: Cabo de la Huerta en Alicante. Una salida cocinada desde la improvisación de un simple WhatsApp y en un lugar que ya habíamos estado previamente (aquí tenéis las capturas de una salida anterior).
La verdad es que no hemos exprimido la zona, que tiene un potencial bastante importante -sobretodo analizada a posteriori-, pero es que jugar con el agua y ver romper las olas con una simple roca tiene poder hipnotizador.
Espero que os gusten:

Sacar fotos distintas conlleva buscar composiciones disintas y, sobre todo, acercarse a sitios «peligrosos»:

Y no solo de olas vive el hombre 🙂

Despedimos las vacaciones y comenzamos un nuevo curso




Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!